DANZA BUTHO
La danza butho es una danza de forma única creada por los maestros Tatsumi Hijikata y Kazuo Ohno (hoy de 94 años). El primer bombardeo nuclear en 1945 sobre objetivos civiles en la historia de la humanidad en Hiroshima y Nagasaki, trajo consigo la rendición incondicional de Japón ante las fuerzas aliadas. Al pasar el tiempo, las imágenes del entorno y de algunos sobrevivientes del holocausto nuclear, que caminaban desorientados, con sus cuerpos quemados y con los globos oculares reventados y colgando sobre sus mejillas produjeron una reacción de asco y repulsión entre los japoneses. Así nació el Butoh, "la danza hacia la oscuridad". Algunos lo clasifican como un paso intermedio entre la danza y el teatro, otros como una poesía grosera. Sin embargo, uno de los creadores del Butoh, Tatsumi Hijikata (1928-1986) pensaba que su arte tenía el propósito de recobrar el cuerpo primigenio "el cuerpo que nos ha sido robado". "si quieren comprender sus propios cuerpos deben aprender a caminar bajo el mar, en el lecho marino. Conviértanse en polvo de polilla. Todas las huellas del universo se encuentran en las alas de una polilla". En otras, les explicaba que "yo aprendí el Butoh en el vientre materno. De hecho, todas las formas de danza provienen de esa misma fuente".
Normalmente el bailarín Butoh actuará desnudo, con su cuerpo pintado de blanco, aunque existe tantas variaciones sobre esta forma como existen para el propio Butoh en si. El blanco pretende expresar la mimesis en si misma, para el bailarín Butoh, un cuerpo pintado de blanco está más desnudo que el que sólo se ha despojado de su ropa.
Su danza no siempre irá acompañada de música, ya que para ellos el silencio es enormemente significativo. Movimientos pausados o ataques de contorsión, figuras escorzadas en las tinieblas, cuerpos que se rompen, la búsqueda del ridículo o la deformación del arte bajo frágiles melodías.
Su danza no siempre irá acompañada de música, ya que para ellos el silencio es enormemente significativo. Movimientos pausados o ataques de contorsión, figuras escorzadas en las tinieblas, cuerpos que se rompen, la búsqueda del ridículo o la deformación del arte bajo frágiles melodías.
Para criticarlo recuerden algo: es un teatro-danza que surge de la guerra, de la destrucción. Un japón desolado por la radiación, derrotado, humillado. El blanco como símbolo de los huesos, como el luto que se debe guardar.