Para que odien la poesía.

Yo odio la poesía

de Crystal Van Laer 

Yo odio la poesía:
Por ser tan larga, por llevar rima,
por usar palabras que no entiendo,
por decir lo mismo de toda la vida,
por quitarme por completo el sueño.
Yo aborrezco la poesía:
Porque me da dolor de cabeza,
por ser complicada, no directa,
porque manda señales mezcladas,
por ser demasiado intensa para el alma.
Yo detesto la poesía:
Por ser el epítome de tu mirada perfecta,
por delatarme en una forma nada discreta,
por ser la prueba inminente de que te adoro,
lo cual ya no es un secreto, lo que odio.

Por una cabeza

Que tanto puedes perder? Por una cabeza, por casi nada pierdes carreras, pierdes un amor...Al  Pacino lo sintió, Gardel ya lo dijo.


Por una cabeza
de un noble potrillo
que justo en la raya
afloja al llegar,
y que al regresar
parece decir:
No olvidés, hermano,
vos sabés, no hay que jugar.
Por una cabeza,
metejón de un día
de aquella coqueta
y burlona mujer,
que al jurar sonriendo
el amor que está mintiendo,
quema en una hoguera
todo mi querer.

Por una cabeza,
todas las locuras.
Su boca que besa,
borra la tristeza,
calma la amargura.
Por una cabeza,
si ella me olvida
qué importa perderme
mil veces la vida,
para qué vivir.

Cuántos desengaños,
por una cabeza.
Yo jugué mil veces,
no vuelvo a insistir.
Pero si un mirar
me hiere al pasar,
sus labios de fuego
otra vez quiero besar.
Basta de carreras,
se acabó la timba.
¡Un final reñido
ya no vuelvo a ver!
Pero si algún pingo
llega a ser fija el domingo,
yo me juego entero.
¡Qué le voy a hacer..!